lunes, 1 de diciembre de 2014

Comidas rarunas asiáticas II. Durian, la fruta prohibida

Con que pases un par de días en Singapur ya es normal que veas un cartel como este.






Se encuentran en el metro, en los autobuses, en centros comerciales... Por todos lados. Incluso en restaurantes y zonas de comida, donde está implícito que no puedes llevar comida de fuera suelen encontrarse avisos especiales. 

¿Qué son los durians estos y por qué se les odia tanto? Pues en realidad es una fruta de casi lujo. De hecho, está considerada el Rey de la Fruta. El problema es que el Rey de la Fruta apesta como él sólo, y por eso prohiben transportarlo en metro o en cualquier otro transporte público.  

Es complicado también de encontrar, ya que la mayoría de los supermercados no quieren vender un producto que apeste toda la sección de fruta. Por este motivo la opción más normal para comprarlo es acudir a un mercado al aire libre. 


Foto de la http://en.wikipedia.org/wiki/Durian#mediaviewer/File:Durian_stall.JPG

Generalmente los venden por tamaños, entre 8$ los pequeños y 20$ los más grandes. Realmente cuando te acercas al puesto comienzas a entender tanta prohibición. Realmente apestan.




No es común llevártelo entero a casa. Primero, nadie quiere apestar su casa, y además son muy grandes para lo que realmente es comestible. Así que lo normal es que el mismo frutero te lo parta para sacarle la chicha. 






La parte comestible es sólo la que rodea a la semilla, y representa una porción muy pequeña del total de la fruta. En realidad con un durian de 8$ apenas tienes para probar un poco de fruta. Este es el aspecto, ya abierto, del que me comí. 




Por supuesto, si no te lo quieres comer en el momento puedes comprar sólo la parte comestible. Hay que tener cuidado, porque incluso así sigue estando prohibido meterlo en ningún transporte público, y todavía apesta.




El sabor es realmente peculiar. Es amargo y dulce al mismo tiempo. Este sabor tan particular es lo que hace que siga estando tan valorado a pesar de su olor. Al parecer, cuanto más amargo es más bueno se considera. Para mi paladar occidental el mío estaba ya amargo de cojones, y el frutero me dijo que había sido muy afortunado. Imagino que todo es cuestión de acostumbrarse, pero al precio que tienen y con las dificultades que te ponen creo yo que no voy a hacer el esfuerzo. 

Quizás lo más inteligente sea empezar por las galletas sabor a durian para ir acostumbrándome.





Ficha técnica

Nombre:                           Durian
Nivel de rarunidad:           ★★★☆☆
Nivel de picante:               ☆☆☆☆☆
Sabor:                                ★★☆☆☆
Facilidad para encontrar:  ★★★★☆