martes, 27 de enero de 2015

El zodiaco chino, el año de la cabra y las cesáreas programadas

Si hay algo que caracteriza al pueblo chino es lo supersticiosos que son. Incluso en una ciudad avanzada como Singapur se encuentran por todas partes acupunturistas y reflexólogos. Los libros de pseudociencia médica ocupan gran parte de los estantes de cualquier librería, y en cualquier sitio están vendiendo amuletos contra la mala suerte o similar. 





Sin duda, la pseudociencia estrella es el Zodiaco. Bien es sabido que el cambio de año chino es una fiesta muy importante, y esta marca el fin de un signo para dar comienzo al siguiente. Una de las historias detrás de esta tradición es la siguiente (vía Wikipedia): 

"Otra historia de la astrología cuenta que Buda fue a meditar, en los últimos días de su vida, a una selva, para estar en contacto con la naturaleza. Llamó a doce animales que fueron, según su orden de llegada: la rata, el buey, el tigre, el conejo, el dragón, la serpiente, el caballo, la cabra, el mono, el gallo, el perro y el cerdo. A cada uno le dio un año, que equivalen en conjunto a 12 años, a diferencia del zodiaco occidental que es de doce meses. El zodiaco dentro de la cultura occidental está basado en el movimiento del sol, en cambio el chino está basado en la rotación de la luna."

De ahí se supone que cada persona nacida en el año de un animal tiene las habilidades y características de dicho animal. Igualmente, cada signo tiene distintos budas y espíritus protectores. Estos espíritus son comúnmente representados en los templos budistas, mezclando religión y superstición.

Espíritu protector de los nacidos en el signo del Gallo. Buddha Tooth Relic Temple.

Este año (2015), además se da un cambio radical. Pronto acaba el año del Caballo, para dar lugar al año de la Cabra. Aquí Chinatown se está preparando para el cambio de año, y se empiezan a vender amuletos y juguetes con forma de cabra por todos lados. 







¿Y qué posible relación puede tener esto con las cesáreas del nombre del post? Pues es muy sencillo. Como ya he dicho, se supone que según el zodiaco los seres humanos heredan las características del animal en cuyo signo se nace, y este año cambiamos del caballo a la cabra. ¿Qué cualidades preferís para vuestro hijo? ¿Queréis que sea un caballo o una cabra? Además, resulta que nacer en el año del caballo está considerado afortunado, mientras que el año de la cabra trae mala suerte. Los nacidos en el año del caballo están destinados a dirigir, y los del año de la cabra a ser dirigidos. Incluso el año de la serpiente es mejor que el de la cabra. 

Esto parece que preocupa a muchos futuros padres chinos, y para evitar que sus hijos o hijas nazcan en un año malo han decidido programar cesáreas, abortar o provocar el parto. Los médicos están aconsejando en contra de traer al mundo a niños prematuramente, pero contra la superstición es complicado razonar. Por este motivo, el gobierno ha decidido prepararse para la oleada de partos prematuros que se esperan en las próximas semanas.  Para combatir la supuesta mala suerte, muchos padres están dispuestos a comprometer la salud se sus hijos. 

Por supuesto, esto no es algo nuevo. Algunas provincias chinas han detectado que los años que corresponden con la mala suerte tienen la natalidad más baja. No hay nada de esotérico detrás, sólo el hecho de que la gente prefiere posponer su natalidad uno o dos años con tal de evitarle a sus futuros hijos la mala suerte. 


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