lunes, 26 de abril de 2010

Tajo del Chamizo

Durante mi periodo de estrés pretésico no tuve mucha oportunidad de practicar nada relacionado con el alpinismo. Principalmente por mi situación, pero también es cierto que el tiempo no ayudó mucho. Por suerte hubo una excepción, ya que el 4 de Abril me pude escapar para ir a escalar con Yamil.

Fuimos a Villanueva del Rosario a escalar El Tajo del Chamizo, una vía de clásica pura (sin reuniones ni un sólo parabolt), con lo que se convierte en la primera vía de estas características que escalo. El resultado fue una vía bastante larga y fácil, ideal para la gente que se quiera iniciar en escalada clásica, aunque nosotros hubiéramos agradecido algo más de dificultad.

Comienzo con una pequeña y personal descripción de la vía, para el que no esté interesado en leerlo entero:

Nombre: Tajo del Chamizo.

Pueblo más cercano: Villanueva del Rosario.

Número de largos: 7

Longitud: 350 metros aprox (no confundir con altura, aquí estamos teniendo en cuenta el zigzagueo de la cuerda y la inclinación).

Descripción de los largos:

1.- 50 metros IV
2.- 55 metros IV-
3.- 55 metros III+
4.- 35 metros IV
5.- 45 metros IV+ (piedras sueltas)
6.- 55 metros III
7.- 55 metros II+.

Recordad que la dificultad es muy subjetiva, esto es sólo nuestra valoración. Nos consta que hay gente que eleva el grado hasta V en algunos pasos.

Material necesario: Material personal de escalada (pies de gato, casco, arnés, asegurador, descendedor, agua, cabo de anclaje ...), dos cuerdas dobles o gemelas de al menos 60 metros, 14 cintas exprés, 2 juegos de mosquetones de seguro para reuniones (3 ó 4 mosquetones cada uno), al menos 7 cintas planas o cordinos de distintos diámetros (reservad siempre un par de ellos para las reuniones), 2 cintas planas o cordinos largos (2 ó 3 metros de diámetro al menos) para montar las reuniones (a veces los puentes están alejados unos de otros), un juego de friends y otro de fisureros.


Fuimos con Gustavo, un amigo del rocódromo y dos compañeros suyos que iban por delante nuestra abriendo la vía. De modo que no tuvimos pérdida. El comienzo de la misma está marcado por un mojón de cemento.



Un vez localizado este punto la vía es bastante evidente. Sólo hay que seguir la línea que sube por la crestecilla hacia arriba. El primer largo tiene unos 50 metros, lo abrió Yamil y allí montó una reunión a cañón.






Toda la vía es bastante sencilla de proteger, abundando las grietas y los puentes de roca. Esto simplificó mucho el montaje de reuniones y la autoprotección. El segundo largo me tocó a mi y tiene unos 55 metros. En la siguiente foto se puede ver lo sencillo que fue montar la reunión.



El siguiente largo también era de unos 55 metros, pero más fácil. En la siguiente foto se puede ver su recorrido.



La tercera reunión era también a prueba de bombas, aunque a esa no le hicimos foto. El cuarto largo fue más corto, unos 35 metros. no lo prolongamos porque serpenteaba bastante y se rozaban las cuerdas, además de que encontré un sitio para hacer una reunión rápida y segura. Aquí tenemos a Yamil terminando el largo:



y aquí la reunión, montada gracias a la colaboración de dos puentes de roca



El quinto largo fue algo más peligroso. Era seguro el más difícil de la vía (IV+ calculamos nosotros), pero además tenía muchas piedras sueltas. Por suerte como zigzagueaba mucho la probabilidad de que le cayera una piedra al asegurador (es decir, a mi) era muy baja. Aquí se puede ver el final de la vía.



y la reunión que montó Yamil, que usó dos puentes de roca y un friend (hubiera aguantado a un elefante)



El penúltimo largo era también facilito y tenía unos 55 metros. Al final había también unos puentes de roca excelentes donde asegurarse.



Finalmente Yamil terminó el trabajo. El último largo era ya muy fácil y nos llevó a un punto donde el resto se podía subir andando. Aquí se me ve saliendo ya de este último largo.



Una vez en este punto nos hicimos la foto de la victoria.



Desde arriba la vista impreionaba un poco, viendo la furgoneta en la que habíamos subido como un puntito blanco.



La bajada se hace por un caminito un poco feo. No es muy peligroso, porque no tiene tajo, pero sí bastante inclinación y piedras sueltas. Hay que ir con bastante cuidado.

En definitiva un día estupendo en mitad de una época de mucho estrés, una vía facilita pero entretenida y una oportunidad de refrescar y reaprender las técnicas de la escalada clásica. En breve postearé otra actividad realizada este fin de semana pasado, el corredor del Veleta.

domingo, 25 de octubre de 2009

Espeluznante

Hace mucho que no posteo para contar mis peripecias montañeras. No ha sido precisamente por falta de ellas, sino porque casi siempre me olvido la cámara y no puedo perpetuar tan nobles azañas. Sin embargo hoy Yamil y yo hemos ido ha hacer una vía que hacía mucho tiempo que tenía en mente y que creo que sí merece que la reseñe.

La vía en cuestión se llama La Espeluznante y se encuentra en el sector de Los Tajos de la Virgen, en la escuela de Los Vados, en Motril. Hace mucho tiempo fui una vez con mi hermano buscándola y no la encontramos. En realidad fue una suerte, porque aunque en el libro de Escalada en Andalucía le dan un grado máximo de 6a (una mierda pal Munilla), es una vía muy dura y entonces no hubiéramos podido hacer mucho. Sin embargo ahora Yamil y yo sí que tenemos grado como para hacerla. Para aquel que tenga interés en hacerla al final haré un pequeño resumen de grados, longitudes y material necesario.

Antes de ir nos informamos sobre la vía en anteriores reseñas, como esta, y aquí podéis ver los croquis.

Pues bien, de buena mañana (tampoco muy temprano, que no hace falta) salimos dirección a Motril y llegamos a Los Vados. Dejamos el coche junto a una caseta de electricidad e hicimos un pequeño picolabis para poder aguantar las más de 3 horas que nos esperaban escalando sin tregua.


Nota: Todas las fotos tienen una fecha insertada que está mal, eso me pasa por no configurar la cámara correctamente.

Bueno, después de redesayunar nos dirigimos hacia la pared, que desde el coche se veía impresionante.



Antes incluso de acercarnos a ella ya dimos con el primer obstáculo a superar. Al parecer como este año ha llovido mucho el río había crecido y era totalmente imposible cruzarlo sin mojarse. Así que nos tuvimos que decalzar y comprobar lo fría que estaba el agua.



Después seguimos avanzando hacia la pared buscando las marcas azules y rojas que sabíamos que marcaban el camino a la vía. Por suerte no fueron muy difíciles de encontrar.



Seguimos el camino, hasta que se separaron las rojas y las azules y estas últimas fueron las que nos llevaron al pie de nuestra vía. Esta está señalizada muy bien con una flecha, así que no hay pérdida.



Entonces empieza la vía. El primer largo tiene un grado de 6a (en nuestra opinión, teniéndo en cuenta que nosotros hemos aprendido en la escuela de Alfacar). Para empezar la primera chapa está a más de 4 metros del suelo, sin embargo esa subida es muy obvia y no da ningún problema llegar hasta ella. Después la vía es sencilla, con las chapas bastante alejadas entre ellas, pero sin posibilidad de dar contra el suelo porque la primera está muy alta. Así sin mucho problema llegamos a la primera reunión.



Inmediatamente después Yamil se lanza a por el siguiente largo.



El segundo largo es bastante más exigente. Hemos decidido darle una dificultad de 6a+. Además es aquí donde la vía empieza a ganarse su nombre. Los seguros están muy alejados unos de otros, más de cinco metros muchos de ellos. También hay algunos pasos que está protegidos por clavos en vez de parabolts. Estos clavos no dan mucha confianza, así que hace necesario extremar las preauciones. Con paciencia Yamil abre el largo y nos encontramos de nuevo en la siguiente reunión.



Aquí Yamil me hace el favor de cambiar el orden de la escalada. Me explico, generalmente uno abre largos alternos para así poder descansar entre uno y otro, pero como en esta vía los largos más difíciles son el segundo y el cuarto, decidimos que siga él abriendo el tercero y así me deja el cuarto para mi. Todo un detalle aunque después sudara lo mío para abrirlo, pero me hacía bastante ilusión.

Así que Yamil se dedica a abrir el siguiente largo, que decidimos graduar como V+. Es un largo bastante bonito, con muchos agarres que dan mucho juego y asegurado pues, ya sabéis, como el resto de la vía.



Al llegar los dos a la reunión nos concetramos para sacar el último y más difícil largo. Tanto nos concentramos que no nos acrodamos ni de hacernos foto ni nada. Después de un pequeño descanso me lancé a subirlo.

A este le damos un 6b. Realmente los pasos no son muy difíciles, como de 6a+, pero es muy mantenido. Una vez que uno se mete no tiene el menor respiro hasta que llega a la mitad y aún ahí no hay mucho sitio para reposar. Sin duda la mayor dificultad está a la entrada. Justo al principio tiene un par de pasos muy delicados, y uno no está protegido por un parabolt, sino por un clavo. En ese precisamente es donde se me ocurrió caerme. Afortunadamente el clavo aguantó y no fue más que un susto, pero vaya susto. Después tiene la subida por una fisura, donde hay una separación de unos 6 metros entre las chapas. Ahí me dio un poco (o un mucho) de miedo y me paré a mitad a meter un fisurero. Por suerte no me hizo falta y conseguí llegar a la siguiente chapa sin caerme. Finalmente la vía se relaja y conseguimos llegar a la reunión.



Una vez ahí hay dos opciones, o bajas rapelando o suber un trepadero de grado IV o así, pero sin seguros hasta otra reunión más arriba, después puedes bajar por un camino. Nosotros optamos por la segunda opción, pero usando unos fisureros para asegurar el largo. De eso se encargó Yamil, que tiene más experiencia en escalada clásica.

Bajar por el sendero tiene la ventaja de poder salir por arriba de la vía, que siempre es más bonito. Desde ahí pudimos ver todo lo que habíamos subido. Sin embargo hay que decir que el sendero tiene algunos tramos con mucha exposición, y hay que bajarlo con cuidado.



Finalmente el sendero llega hasta la base de la vía, de ahí otra vez hacia abajo, otro chapuzón en el río y a casita.

Resumen de la vía:
- Nombre, sector y escuela: La Espeluznante, Tajos de la Virgen, Los vados.
- Longitud: Unos 200 metros si sales por arriba.
- Dificultad: 6a, 6a+, V+, 6b, IV (sin proteger).
- Material necesario: Cuerda de deportiva, 14 cintas exprés (sin contar si chapas doble), asegurador/rapelador, juego de fisureros (opcional), casco, 2 material para reuniones (3 mosquetones de seguridad y una cinta plana), zapatos (si vas a bajar por el camino)

lunes, 23 de febrero de 2009

Nieve, mucha nieve

Como habréis visto los que os conectéis con frecuencia no he posteado mucho desde que llegué. El principal problema es que apenas tengo tiempo, porque tengo mucho trabajo y que en la casa tengo el internet limitado. Sin embargo también hay otro motivo, y es que desde que llegué he tenido pocas oportunidades de salir y hacer cosas, porque se tira todo el santo día nevando.

Según me han dicho por aquí este año está siendo especialmente frío y con mucha nieve. No veían un año así desde hacía mucho. Desde luego más nieve que el año pasado hay. Eso hizo que el anterior fin de semana estuviera los dos días en la casa, y este he salido, pero no demasiado.

Estas son algunas fotos del centro, en el que el año pasado no vi nada de nieve en absoluto.









El sábado fui a un pueblo colindante con Viena, pero no cuento nada porque la nieve no me dejó verlo con tranquilidad. Ya volveré y le dedicaré un post propio. Sólo ved como quitaban la nieve de las aceras.



Por suerte el domingo me invitaron unos amigos a hacer esquí de fondo, así que le saqué provecho a la nieve. Su casa está en las afueras de Viena, y aunque no os lo creáis estaba hasta arriba de nieve.




De allí fuimos a una pista de esquí de fondo a 15 minutos de la ciudad. Allí mismo se podían alquilar los esquís por sólo 8 euros, y la verdad es que vale la pena. El camino va sobre un bosquecito, y tiene un recorrido que se tardan un par de horas en hacer.




Era bastante bonito, y se cruzaba uno con mucha gente que iba esquiando, andando o con trineos.






Para el que no halla practicado nunca el esquí de fondo -como yo hasta el domingo- que sepa que es muy divertido. No cansa tanto como yo me imaginaba, bastante menos que ir andando o con raquetas. El único problema es que se piensa uno que sabe, al saber hacer esquí de pista, y no veas la de leches que me di. En el esquí de fondo el pie sólo se une al esquí por la puntera, y no por completo como en el esquí de pista. Esto lo cambia todo y hace muy difícil virar e incluso hacer la cuña. De todas formas me lo pasé muy bien, y tengo intenciones de repetirlo y aprender. Os animo a todos a que lo practiquéis.

Después de tanto caerme fuimos a un restaurante de montaña y cenamos -a las 17:00-. La verdad es que estuvo muy bien a ver si lo repito.

lunes, 9 de febrero de 2009

De vuelta en Viena

Hola de nuevo. Como ya sabéis la mayoría hace poco he vuelto a Viena por un periodo de 4 mesecillos de nada. Este año es diferente al año pasado en varias cosas. Primero vengo por más tiempo, pero como es un mes sólo no creo que se note demasiado. Por otro lado en el trabajo ya no necesito periodo de adaptación, ya conozco a la gente y el sitio, así que tiene todo menos preámbulos. También ha cambiado mi alojamiento, en vez de una residencia este año he decidido alquilar un piso, con lo que estoy mucho más cómodo. Por último me he traído el coche, así que en cuanto el tiempo me lo permita empezaré a hacer turismo por los alrededores.

Para que veáis el piso he hecho un vídeo, porque las fotos no reflejaban bien las dimensiones. La verdad es que el piso está muy bien, es grande, está en una zona muy chula y bien aislado -cosa de agradecer.



Así que ya sabéis. Los que queráis visitarme sólo tenéis que decirlo. Por ahora ya está pillado entre el 3 y el 26 de Abril. Id mirándo el calendario!!

Pues nada, un abrazo a todos/as.

miércoles, 19 de noviembre de 2008

Grand Paradiso

Continúo con mi aventura alpina. El primer cuatromil que subimos y que usamos como entrenamiento para el Mont Blanc. El Gran Paradiso.

Este se encuentra en Italia, recién cruzado el túnel del Mont Blanc. Es el pico más alto de Italia si contamos sólo los que están completamente en su interior. Se encuentra en el Parco Nazionale del Gran Paradiso -originales estos italianos-.El comienzo de la ruta se encuentra en Valsavarenche, allí hay una carretera que termina en el aparcamiento donde comienza la excursión.




El camino en una hora más o menos coje pendiente, pero sin llegar a tener ninguna dificultad.



Todo viene a ser un paseo muy sencillo que lleva al refugio de Vitorio Emmanuelle. Este me recordó al Poqueira, ya que tiene un acceso muy sencillo y está vigilado. Perfectamente puede subir la gente para pasar una noche o bien para hacer algo más complicado como hicimos nosotros. Aún sencillo, el camino es muy bonito y merece la pena, además ya se empiezan a ver los parajes que se patearán al día siguiente.



Como os imaginaréis el refugio tenía bastante ambiente.



Allí cenamos y descansamos, para salir al día siguiente de madrugada. Como os podréis imaginar no hay muchas fotos de nuestra subida nocturna, por suerte cuando empezó la nieve ya empezaba a salir el sol y pudimos ver cuanta gente teníamos por delante.




Entonces empezó lo interesante. La nieve estaba en bastante buenas condiciones y la altura empezó a hacer de las suyas. De todas formas no hubo ningún problema ni técnico ni físico, y todas las cordadas subían más o menos a la misma velocidad.




Finalmente llegamos al pico. En los ultimos metros sí había una parte ligeramente más complicada, pero que se pasó sin ningún problema.






Al final ya del todo hay un paso bastante más expuesto. Nosotros pasamos de cruzarlo, porque nos pareció muy peligroso andar cruzando con tantas cordadas llendo y viniendo, lo que podía provocar una desgracia si una sola persona se cae. Realmente no entiendo esa manía de encordarse sin meter seguros de por medio, realmente creo que así se provocan más accidentes de los que se evitan y que se convierte una caida individual (que puede ser una desgracia) en una caída colectiva (que son muchas desgracias. Nada más que ver la siguiente foto y pensar que pasa si alguien se cae y arrastra con su cuerda a sus compañeros de cordada y a todo aquel que se encuentre por el camino.




Así pues decidimos quedarnos ahí ya que el pico estaba conquistado.



La bajada tuvo un poco de complicación, porque la nieve estaba blanda. Tanto que usamos la legendaria técnica del "arrastraculos" en un par de ocasiones. La verdad es que así se baja en un momento. Un consejo por si alguien la sube, salid muy temprano o hacedla con esquís de montaña -tiene que molar mucho-.

En la próxima os cuento nuestra aventura montblanquina. Ciaooooo

lunes, 22 de septiembre de 2008

Mer de Glace

Editado: He recibido nuevas fotos, así que lo he ampliado un poco.

La primera excursión que os voy a contar es la que hicimos por el glaciar Mer de Glace. Es una excursión típica para practicar el uso de crampones, piolets y cuerdas con vistas a otras excursiones más serias.

El punto de partida es la estación de tren de Montevers en Chamonix.



Allí se coje el tren de cremallera hasta el glaciar. Para aquellos que estén ahorrativos también hay un camino por el que ahorraros el tren que empieza igualmente en la estación. Sin embargo si os lo podéis permitir tened en cuenta que ahorraréis fuerzas (al menos 2 horas de caminata con el equipo a cuestas) y que el trayecto en tren es bastante bonito.




Una vez arriba hay que bajar al glaciar. Para ello sólo hay que hacer un pequeño caminito y después bajar por una ferrata.



Esta consiste en unas escaleras y algún tramo de travesía con un pasamanos. No es nada difícil, pero sí un poco expuesto con lo que hay que ir con cuidado. De todas formas la mayoría de la gente no se aseguraba. En cualquier caso el casco es imprescindible por si os dais un golpe no perder el equilibrio.





Una vez en el glaciar hay que ponerse la ropa de faena. Básicamente hay que usar los crampones, un piolet de travesía (dos si queréis hacer algo de escalada), una cuerda doble y un arnés, aparte de mosquetones de seguridad y demás equipo para encordarse. También es recomendable llevar algunos tornillos de hielo por si hay que hacer algún rescate. No hay que olvidar que aunque la progresión por el glaciar sea muy sencilla y tenga muy poca pendiente hay muchas grietas y hay que ir con cuidado para no caerse. Además si pillas hielo duro te puedes resbalar aún con crampones.



Para reducir riesgos hay que ir encordados. A diferencia de una subida en montaña aquí sí se puede ir encordados unos a otros sin seguros intermedios. Lo recomendable es que haya cuanta más gente mejor (por si alguien se cae que lo paren) y que la cuerda se lleve tensa (por que si se lleva floja te metes la piña antes de que te paren). Esto hace la experiencia mucho más interesante.




También se pueden aprovechar las grietas para hacer unos pinitos en escalada en hielo. No es tan difícil, al menos si escalas 5 ó 6 metros como hicimos nosotros ;). Este enero a ver si puedo ir a la cascada de los militares un par de veces.





Llegamos hasta el final del glaciar, donde se bifurca. No es un camino muy largo, pero es recomendable como iniciación a todo aquel que vaya a los alpes. Eso sí, id con alguien que sepa o contratad un guía que si se va sin saber pasa lo que pasa. Además se puede ver el efecto de erosión y transporte del glaciar. Es impresionante las rocas que puede llevar hacia abajo.




En la próxima entrega. Mi primer 4000, el Gran Paradiso

martes, 16 de septiembre de 2008

Chamonix

Primero de todo perdonadme la tardanza. La vuelta de las vacaciones ha sido una locura y no he podido postear hasta ahora. Pero como os prometí aquí están mis peripecias alpinas.

Empezaré escribiendo hacerca de Chamonix, el centro neurálgico de este viaje. Como la mayoría sabréis se encuentra al pie del Mont Blanc.


Ver mapa más grande

Es un pueblo orientado claramente al turismo de montaña, donde está todo muy cuidado.



Por supuesto la posición del pueblo es inmejorable. Se encuentra en pleno valle glaciar rodeado de montañas. Desde él y los pueblos vecinos salen telesféricos que suben hasta 3842 metros (bastante más alto que el Mulhacén). Si os subís a ellos, cosa que es casi un delito no hacer si os lo podéis permitir, sabréis lo que es el mas de altura de forma súbita. Desde el mismo pueblo también se ven los glaciares de los alrededores como el de Le Bossons.



Por supuesto la zona no ofrece ocio sólo a los alpinistas. En los alrededores se puede practicar: senderismo, escalada en roca y rocódromo, bicicleta de montaña, turismo rural, esquí (en invierno, claro), parapente (ver foto). Todo está pensado de cara al turismo y por supuesto también hay un montón de tiendas de montaña no muy caras.



En futuros post ya os hablaré más detalladamente de las excursiones más interesantes que hicimos. Son las siguientes: Mer de Glace, Gran Paradiso y el Mont Blanc. Espero que después de leerlas os apetezca ir a conocer esta zona, ya que merece mucho la pena, tanto si te gusta el alpinismo como si no. Sólo un consejo, Chamonix no es el único pueblo de la zona, hay muchos otros menos turísticos en los que el alojamiento es mucho más barato y estaréis igualmente bien situados. También podéis visitarlos si queréis comer fuera y esas cosas, al no ser tan famosos es todo bastante más económico.


Así que nada, pronto os contaré más.